Amarse

No soy un ángel, ni lo seré hasta que muera; seré yo misma

(Charlotte Bronté)

CUERPO AUSENTE:

No te conozco… no sé quién eres…

Cuerpo desconocido.

Cuerpo glaciar.

Tan lejos y tan cerca.

Tan mío y tan suyo.

Misterioso, invisible y frágil.

Bello en su imperfección.

Suave en su detalle.

Recorridos interminables.

Cuerpo infinito.

SOLA:

¿Por qué siempre nos sentimos solas?

Tengo un miedo tremendo a estar sola, a que me vean sola, a verme sola.

Huyo de la soledad desde que era una niña.

Me recuerdo horas sola en mi habitación aburrida y triste de estar sola.

No quiero acabar como Eleanor Rigby.

¿Y ahora qué?

Ya no estás sola.

Pero te sientes sola.

Sola.

Qué palabra tan corta pero qué inmensa es… interminable.

Horas eternas conmigo misma intentando entender y no entender nada.

No llegar a ninguna conclusión, a ningún punto.

Soledad sin fin.

Yo sin final.

Yo sola. A pesar de todo.

Sola y llena de gente.

Sola y llena de amor.

Sola y llena de vida.

Sola.

MI NIÑA INTERIOR:

Mi niña interior está rota.

Mi niña interior me da pena.

Ahora ya no soy niña, soy madre,

y siento la vulnerabilidad de una niña…

Su fragilidad, su soledad, su dolor.

En silencio, pequeña, perdida en la inmensidad.

Sin que nadie se entere y donde todo parece ideal.

Como si nada.

¿Qué es la infancia?

Algunos dicen: diversión, despreocupación, libertad…

Yo digo: dolor, tensión y prisionera.

Mi niña interior me da pena, pobrecita…

Nadie la consoló, nadie le dijo lo haces bien, nadie la vio…

Niña invisible, escondida en la soledad de las lágrimas.

ENCONTRARSE… CITAS DE CLOWN ESENCIAL DE ALAIN VIGNEAU:

“Lo que vemos en la mirada del otro no es más que lo que nuestras voces internas nos dicen acerca de nosotros mismos.

El miedo a la mirada de los demás no es más que el miedo a mi propia mirada, mi propio juicio hacia mí mismo proyectado hacia fuera.

Cuando uno, en su soledad, se va quitando el maquillaje del personaje de la vida social, profesional o familiar yace nuestro anhelo de poder ser sin aparentar, de poder existir sin pagar nada a cambio de nuestra pertenencia al mundo: como si ser fuese suficiente…

Uno acepta con benevolencia la barquita que le ha tocado habitar.

Uno se habita por completo al reírse de sí mismo con el arte.

Al emprender este viaje, algo acontece, las cosas se ajustan y simplemente accedemos a una vida más plena.”